Rafel Bestard
Si, como dice Jean Clair: “el arte nació con el culto a los muertos”, la manera de expresar eso ha ido cambiando con el hombre y las modas pero la esencia no, y además no puede hacerlo. No existe el progreso en el arte, en todo caso hay cambios y todo cambio lleva aparejada una pérdida.

Mi obra explora la fusión y relaciones entre los opuestos fundamentales: Luz y Sombra, Amor y Muerte. Por medio de una técnica pictórica en la que la tradición de los antiguos maestros, a través de influencias tan diversas como la filosofía de Bachelard o el cine de Kobayashi, da a luz nuevas representaciones de preocupaciones eternas.

Desde mis inicios me ha preocupado que la pintura contara algo: Un mundo particular en el que la apariencia de absurdo confiere sentido, en el que las cosas se rebelan contra el estrecho margen de significados en el que han quedado encajadas en un mundo cada vez más complejo.

El espectador se ve situado ante la evidencia de que no es que no haya obra sin público sino que no hay público sin obra.